A pesar del avance sistematico que se ha obtenido por medio de la ciencia para indagar en los procesos que intervienen en los seres vivos como es el humano, intervienen aun una serie de paradigmas donde el quehacer etico se encuentra en los limites de sus alcances dejando el sopesar las consecuencias del interes y ambicion por determinadas particularidades del conocimiento. Aun asi, existen fundamentalismos sobre los que el ser humano tiene que hacer frente a determinaciones de su biologia como enfermedades propias del campo de la neurociencia donde los nuevos paradigmas a nivel de procesamiento de informacion traducen las nuevas formas de concebir el conocimiento.
Uno de los conflictos para la ciencia subyacente como lo es la inteligencia artificial es el copiado de procesos del ser humano que han simulado una de las funciones mas facinante que el el procesamiento de la informacion donde esta sintesis de material inerte simulan los canales de formas y procesos ante la carencia de enigmas propios de los seres humanos como son las emociones. Estos entramados producto de la neuroquimica en conjunto con reacciones al entorno y sus estimulos dejan dificultad para la inteligencia artificial de un metodo para emular sus funciones y sus cualidades.